Se ha ido,
y me aferro a su olor y a su sonido,
custodiados en mi recuerdo.
La ligereza en sus manos
el aire en su cabello.
La niña, la madre y la abuela,
todas en ella.
Mujer amante,
mujer amada.
Recoge mi llanto de nuevo
como sólo tú sabes,
como tantas veces calmaste
el dolor de un niño.
Buen viaje,
allá donde vayas.
Adiós, Suzy querida,